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sopas de pescado y marisco

sopas de pescado y mariscos

Potaje Casero con Kombu

Ingredientes
2 tiras de alga kombu
½ taza de trigo sarraceno
2 puerros medianos cortados finos
¼ de calabaza pelada y cortada en cubos
½ vaso de guisantes verdes
2 cucharadas soperas de miso blanco
laurel
tomillo
aceite de oliva
sal marina
perejil fresco

Preparación
En una sartén sin aceite, tostar el trigo sarraceno (sin lavar) durante varios minutos. Retirar y dejar aparte.
Saltear en una olla de fondo grueso los puerros con un fondo de aceite de oliva y una pizca de sal marina, durante 5-6 minutos sin tapa.
Añadir a los puerros, la calabaza, el trigo sarraceno, 3 tazas de agua, el alga kombu y las hierbas aromáticas. Tapar y cocer a fuego medio/bajo durante 45 minutos.
Es recomendable utilizar un difusor, para prevenir que no se pegue.
Retirar el alga kombu y cortarla en tiras finas, añadirla al potaje. Agregar los guisantes verdes y cocer durante 5 minutos.
Rectificar la consistencia del potaje, añadiendo más líquido si es necesario. Diluir el miso blanco con un poco del líquido del potaje y añadirlo.
Servir caliente con perejil fresco.

©Montse Bradford

Sopa Estofado de Kombu

Ingredientes
1 tira de alga kombu remojada toda una noche
1 puerro troceado
½ calabaza pequeña cortada en cubos grandes
¼ de col blanca (repollo) troceada grande
1 mazorca de maíz troceada
4-5 rodajas de jenjibre fresco
1 cucharada de mugi miso
1 cucharada de postre de aceite de sésamo tostado (opcional)
cebollino fresco cortado fino

Preparación
En una cazuela de fondo grueso, colocar el alaga kombu y su agua en remojo. Añadir más agua, hasta obtener una cantidad aproximada de 2 tazas. Llevar a ebullición.
Añadir las verduras y el jenjibre. Tapar y cocer a fuego medio o bajo durante 30 minutos.
Diluir el miso con un poco del líquido de la sopa o estofado, e integrarlo en la cocción, junto con el aceite. Cocer a fuego mínimo 1-2 minutos y apagar el fuego. Servir con el cebollino crudo. Si el alga kombu todavía está dura, se puede utilizar para otro plato.

©Montse Bradford

Cocido de Kombu

Ingredientes
4 patatas medianas lavadas y troceadas
2 chirivías troceadas
3 zanahorias troceadas
4 cebollas cortadas a cuartos
2 tiras de alga kombu
1 ajo picado
1 ramita de canela
2 cucharadas soperas de almendra tostada, pelada y picada
2 hojas de laurel
perejil fresco

Aliño
1 pizca de sal marina
aceite de oliva

Preparación
Remojar el alga kombu durante toda la noche. Cortarla en trozos pequeños.
Saltear con un poco de aceite de oliva, el ajo y las cebollas, con una pizca de sal marina, durante 2 a 3 minutos.
Añadir un fondo de agua del remojo del alga kombu, junto con el alga troceada, el resto de las verduras, el laurel, la ramita de canela y otra pizca de sal marina. Tapar y cocer a fuego medio/bajo durante 30 a 40 minutos.
Añadir la almendra picada y cocer durante 5 a 7 minutos más. Servir con perejil fresco.

©Montse Bradford

Consomé de Kombu

Ingredientes
2 tiras de alga kombu
1 zanahoria troceada
1 chirivía troceada
2 tiras de apio troceadas
1 cebolla troceada
1 trozo de col blanca troceada
hierbas aromáticas al gusto (perejil)
salsa de soja
jenjibre fresco

Preparación
Añadir todas las verduras troceadas a un libro de agua hirviendo, junto con el alga kombu. Dejar hervir con tapa durante unos 30-40 minutos en fuego mínimo.
Retirar el alga kombu y las verduras.
Se puede sazonar al gusto con salsa de soja y jugo de jenjibre fresco.
Servir con perejil picado fresco.

©Montse Bradford

Sopa de Cabeza de Congrio (Chile)

Ingredientes y Preparación
Consiga cabezas de congrio. Lávelas y póngalas en una olla con legumbres y hierbas diversas, sal, pimienta, cebollas, etc.
Añada algunos mariscos. Eche el caldo y las legumbres en la sopera, donde previamente se habrá puesto un pedazo de mantequilla y pan tostado.

©ediciones felc

Crema Mongoliana

Crema con Filetes de Arenque
Ingredientes
caldo de posta [vea Crema de Jaibas]
2 tomates grandes
1 cucharada de cebolla picada fina
1 cucharada de perejil picado fino
2 cucharadas de maicena
pepinillos en escabeche
aceite
sal

Preparación
Se fríe la cebolla en el aceite; se le agregan los tomates pasados por cedazo, el perejil, y se deja cocer; enseguida se le va incorporando, de a poco, la maicena disuelta en agua fría; se aclara con caldo caliente y se sirve. En cada plato se colocan medio pepinillo cortado a lo largo y un filete de arenque.

©ediciones felc

Crema de Jaibas con Carne (Chile)

Ingredientes
caldo de posta
3 jiabas grandes
2 yemas de huevo
2 cucharadas de mantequilla
1 taza de crema
1 vaso de vino blanco
1 cucharada de harina
1 cucharada de ají de color
sal

Preparación
Se fríe la harina con la mantequilla; se aclara con un poco de sopa y se deja hervir durante 10 minutos; se le agrega la carne de las jaibas, que se les habrá sacado cuidadosamente después de cocidas; también se agregan las yemas pasadas por cedazo, el resto de sopa hirviendo, el vino, el coral pasado por cedazo, la crema calentada a baño maría, sal y ají de color disuelto en aceite; se revuelve suavemente para que se incorpore bien, cuidando que no hierva, y se sirve.

Caldo de Posta Ingredientes
¼ de posta negra
½ cebolla
1 zanahoria chica
1 pimiento
sal

Preparación
La posta se remoja un rato en agua fría para que suelte el jugo; se cuece en ese mismo agua (más o menos el doble de cantidad que los platos necesarios), añadiéndole la cebolla, el pimiento y la zanahoria rallada cruda; se hierve hasta reducirla a la mitad de su volumen; se cuela. Si quedara de color desteñido, se le agrega un pedacito de azúcar bien quemado, que le dará un bonito y apetitoso tono de jugo de carne; enseguida se aprovecha para cualquier sopa o se sazona y sirve.

©ediciones felc

Sopa de Albóndigas de Corvina

[Sopa Rívoli]

Ingredientes
1 cabeza de pescado
½ cebolla
1 tomate
1 pimiento morrón
1 zanahoria
1 hoja de laurel
1 ramita de apio
sal
pimienta
nuez moscada
150 g de crema fresca
2 yemas de huevo
250 g de albóndigas de corvina u otro pescado

Ingredientes para las albóndigas
125 g de mantequilla
1 pan chico remojado en leche
1 cucharada de queso rallado
2 huevos
harina
sal
pimienta
nuez moscada

Preparación de las albóndigas
La corvina cruda, después de quitarle las espinas, se pica muy fina y se mezcla con la mantequilla, el queso, el pan exprimido y pasado por cedazo, los huevos uno a uno, sal, pimienta, nuez moscada; se trabaja hasta dejar una pasta homogénea y enseguida se deja reposando durante dos a tres horas.
Después de armar y poner el caldo al calor, con esta mezcla se forman bastoncillos del grosor de un dedo que se cortan en pedacitos regulares; con ellos se forman pequeñas albóndigas y se pasan por harina.

Preparación del caldo
La cabeza de pescado se pone en una olla con la cebolla, tomate, pimiento y zanahoria cortados en pedazos, el resto de los aliños, dos litros de agua fría y se coloca a calor fuerte; después que hierva se continúa cocinando a calor suave.
Se cuela el caldo y en él se cuecen las albóndigas. Al momento de servir, se aliña con la crema calentada a baño maría, junto con las yemas.

©ediciones felc

Sopa de Almejas y Jaiba con Tocino (Chile)

Ingredientes
6 almejas
4 tomates vaciados y pelados
50 g de tocino magro
50 g de coral de jaiba
100 g de ruedas grandes de papas
50 g de mantequilla
3/4 de l de caldillo de pescado
sal
pimienta
pequeño ramillete de tallos de perejil
tomillo
perejil picado
1 a 2 cucharadas de galletas saladas picadas
100 cc de crema

Preparación
Calentar lentamente el tocino cortado en dados, en la mitad de la mantequilla, y añadir las papas cortadas a ruedas. Blanquear los moluscos. Añadir el caldillo de pescado y el caldo de los moluscos a las papas. Agregar el ramillete de hierbas; sazonar ligeramente y cocer a fuego lento durante 20 minutos.
Poner la carne de los moluscos y el tuétano cortados en dados en la sopa. Cocer durante 15 minutos más.
Agregar los tomates cortados en dados y cocer todo junto. Retirar el ramillete de hierbas, dar a la sopa la consistencia deseada, añadiéndole galletas picadas, el resto de la mantequilla y la crema.
Espolvorear la sopa con el perejil picado.

©ediciones felc

Sopa de Machas con Queso Rallado (Chile)

Ingredientes
24 machas
1 cebolla
1 pimiento grande
2 tomates
1 vaso de vino blanco
salsa de ají
2 cucharadas de queso rallado
3 cucharadas de aceite
sal
pimienta
rebanadas de pan tostado

Preparación
La cebolla picada en pluma fina se fríe en el aceite; se le agregan el tomate pasado por cedazo, el pimiento pelado y cortado en tiritas y se continúa cocinando a calor suave. A las machas, ya desconchadas, se les saca un nervio que tienen en forma de gusanito, siendo esto indispensable para que quedan blandas, y se golpean suavemente hasta dejarlas lacias; se ponen en una cacerola con agua tibia y se cocinan a calor suave hasta que estén muy blandas. Se guarda el agua.
En una fuente resistente al calor se colocan una capa de cebolla, otra de machas, otra de queso, etc., y se continúa alternando en el mismo orden, se termina con una capa de pan tostado; se le vacía sobre ella el vino y el agua en que se cocieron las machas, la que se habrá aliñado con sal, salsa de ají y pimienta; si este agua fuere poco, se le agregará agua caliente.
Se calienta un momento en el horno y se sirve.

©ediciones felc

Sopa de Machas con Cerveza (Chile)

Ingredientes
30 machas
1 cebolla cortada en pluma
1 botella grande de cerveza
½ taza de aceite
1 cucharada de ají de color
perejil picado
sal
pimienta

Preparación
Saque las machas de su concha, separando los cuerpos de las lenguas. Golpee estas con el mango del cuchillo, para que ablanden. Desarene cuidadosamente los cuerpos.
Haga dorar la cebolla y perejil en el aceite y el ají de color; agregue los cuerpos de las machas y la cerveza, y complete con agua hirviendo hasta obtener caldo suficiente.
Sazone con sal y abundante pimienta. Deje hervir no más de diez a doce minutos. Disponga las lenguas crudas con crustones de pan frito en los platos en que llevará la sopa a la mesa.
En el momento de servir, derrame sobre ella el caldo hirviendo colado. Espolvoree con perejil picado.

©ediciones felc

Sopa de Choritos con Crema (Chile)

Ingredientes
2½ k de choritos lavados y sin parásitos
1 cebolla grande picada fina
½ atado de perejil
1/8 k de mantequilla
2 cucharaditas de pimienta blanca molida
1 tarro chico de crema
½ botella de vino blanco

Preparación
Derrita la mantequilla en una olla grande, y fría la cebolla hasta que esté transparente. Agregue los choritos (con concha), la mitad del perejil entero y la pimienta. Moje todo con el vino blanco. Con la olla tapada deje hervir a fuego lento por quince minutos. Saque los choritos en una fuente. Sin que hierva, agregue al caldo el tarro de crema, revolviendo ligeramente para incorporarla totalmente. Lleve a la mesa de inmediato. Sirva el caldo en tazas de consomé, espolvoreando con perejil picado. Los choritos en su concha, irán en una fuente aparte.

©ediciones felc

Consomé de Pescado con Champiñones

Ingredientes
500 g de pescado picado (merluza)
75 g de puerros cortados finos
50 g de perejil
100 gramos de recortes de champiñones
2 claras de huevo
½ l de vino blanco
2½ l de caldillo de pescado

Preparación
Mezclar el pescado, las claras de huevo, el perejil, los champiñones y el vino blanco. Agregar el caldillo de pescado y mezclarlo todo.
Hacerlo hervir y cocerlo lentamente. Pasar por el cernidor.

©ediciones felc

Sopa de Anchoas y Papas

Ingredientes
2 hojas de laurel
4 o 5 ramitas de tomillo
troncos de apio
2 cebollas en cuartos
4 dientes de ajo aplanados
½ cucharada de sal
4 pimientas en grano
2 clavos de olor
5 papas medianas peladas
1 kg de anchoas limpias cortadas en trozos
3 cucharadas de aceite
rebanadas de pan frito en aceite para acompañar.

Preparación
Colocar en una cacerola grande los aromáticos, la cebolla, los ajos, la sal, las pimientas, los clavos de olor y abundante agua como para cubrir luego las papas. Hervir durante 15 minutos, incorporar las papas cortadas en trozos grandes y, cuando estén tiernas, añadir los trozos de anchoa. Hervir a fuego lento hasta que el pescado quede tierno. Agregar el aceite y servir en cazuelas o platos soperos poniendo en cada uno 2 o 3 rebanadas de pan frito.

©el placer de invitar

Carbonada Marinera

Ingredientes
½ vaso de vino blanco
4 papas grandes
1 zanahoria
1/8 repollo mediano
½ pimentón
½ cebolla
1 lata de mariscos surtidos
1 caluga de caldo de ave
½ cucharada de ají de color
3 cucharadas rasas de arroz
1½ l de agua hirviendo.

Preparación
Se fríe en una olla la cebolla, aliños, ají de color. Se agrega el agua hirviendo, enseguida las papas, zanahoria, repollo y pimentón cortado en cuadritos; luego la caluga de caldo, el vino y el arroz. Se deja hervir hasta que el arroz esté cocido.

©ediciones felc

Crema de Almejas con Champiñones y Patatas

Ingredientes
48 almejas medianas, lavadas
1/4 de mantequilla sin sal
1 cebolla grande, picada
1 tallo de apio, en rodajas
1 zanahoria mediana, en rodajas
225 g de setas salvajes de varios tipos, en rodajas
225 g de patatas, en rodajas gruesas
5 tazas de caldo vegetal o de pollo, hirviendo
1 ramita de tomillo
3 cucharadas de perejil fresco picado
4 tallos de perejil
sal
pimienta negra recién molida

Preparación
Ponga las almejas en una sartén de acero inoxidable, vierta agua hasta alcanzar un centímetro y medio de profundidad, cubra y cocine al vapor a fuego moderado durante 6-8 minutos.
Cuele las almejas en una escudilla, quite las conchas y corte la carne. Cuele los jugos y ponga aparte.
Ponga la mantequilla, la cebolla, el apio y la zanahoria en la sartén y fría hasta que ablanden, pero sin colorearse. Añada las setas y cocine 3-4 minutos hasta que empiecen a soltar jugo.
Añada las patatas, las almejas y su jugo, el caldo, el tomillo y los tallos de perejil. Cocine a fuego lento durante 25 minutos, o hasta que las patatas se desmenucen. Condimente, esparza el perejil y sirva.

Edimat Libros

Crema de Maíz con Vieiras y Bacon

Ingredientes
2 mazorcas de maíz
2 ½ tazas de leche
1 cucharada de mantequilla
1 puerro o cebolla pequeña, recortado
1 g de bacon ahumado magro, picado fino
1 diente de ajo pequeño, machado
1 pimiento verde pequeño, sin semillas y en dados
1 tallo de apio picado
1 patata mediana, en dados
1 1/4 taza de caldo vegetal o de pollo
1 cucharada de harina de trigo
4 vieiras
115 g de mejillones frescos cocidos
una pizca de pimentón dulce
<2/3 taza de nata líquida
sal
pimienta negra recién molida

Preparación
Si utiliza maíz fresco, saque los granos de las mazorcas con la ayuda de un cuchillo afilado.
Ponga la mitad de los granos en una batidora o minipimer y licúe con un poco de leche.
Derrita la mantequilla o la margarina en una olla grande y fría a fuego lento el puerro o la cebolla durante 4-5 minutos, hasta que esté blando, pero no dorado. Añada el pimiento verde, el apio y la patata y deje sudar a fuego lento, removiendo ocasionalmente durante 3-4 minutos más.
Incorpore la harina y cocine 1-2 minutos, hasta que la mezcla se ponga dorada y espumosa. Agregue, poco a poco, la mezcla de maíz con leche, el caldo y los granos de maíz y la leche restantes. Condimente.
Caliente hasta punto de ebullición a fuego moderado. Baje el fuego y deje cocinar suavemente, parcialmente tapado, durante 15-20 minutos, hasta que todos los vegetales estén tiernos.
Quite las conchas de las vieiras y corte la carne blanca en rodajas de 5mm. Añada a la sopa, cocine 4 minutos y entonces incorpore las conchas, los mejillones y el pimentón dulce.
Deje que la crema se caliente durante unos pocos minutos y añada la nata, si la usa. Ajuste la sazón y sirva inmediatamente.

©Edimat Libros

Caldillo de Congrio con Leche y Queso (Chile)

Ingredientes
6 trozos de congrio
6 tazas de agua o de leche
1 huevo duro
1 pimiento cortado en tiritas
perejil
3 cucharadas de margarina
2 cucharas de ají color
2 cebollas
8 papas
2 zanahorias
queso rallado
ajo (opcional)

Preparación
Se prepara ají color con la margarina y en ésta se fríe la cebolla, se echa en la misma olla que se va a hacer el caldillo Se agregan las papas, las zanahorias cortadas en rodajas, las verduras y aliños con el agua o la leche y se cuece a luego lento. Una vez que las papas están a medio cocer, se pone encima el pescado y se cuece por ¼ de hora más.
El caldo debe quedar espeso.
Al servir se pone en los platos el perejil picado y ciboulette.
Si al caldo se le agregan 2 huevos revueltos queda mucho más nutritivo.

©ecovisiones

Sopa de Locos (Abalones)

El caldo de los locos cocidos en agua y de los cocidos en leche sirven para hacer sopas con verduras o con arroz o papas. Otra alternativa es agregar una cucharada de harina para espesar. Consomé Se usa el caldo del cocimiento de los locos y al servirlo se acompaña con tostado y un huevo a medio batir.

He hecho una sopa de loco (caldo de locos) con mariscos, agregando una generosa porción de champiñones a un sofrito de ajo, cebolla, pimiento verde, cilantro, algas, zanahoria, sal y pimienta. Dejé hervir durante 25 minutos. El caldo estaba preparado de la cocción de una docena de locos. Me olvidé de la leche y de los tomates que pensaba agregar molidos justo antes de servir, sin piel, y de la harina, que pensaba usar una de maíz. Me gustó como quedó. Me hizo recordar una sopa portuguesa, con abundantes champiñones y setas.

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Cazuela de Mariscos


[Russ Parsons] Irresistible cocidos de mariscos. Aunque parezcan elaborados, se cuecen en cuestión de minutos.
Es como vivir una escena de un sueño que sueñan todos los cocineros: Tus invitados están sentados en torno a la mesa, adelantándose ansiosos mientras hundes el cucharón en una aromática y humeante cazuela. De ella emerge lleno de pedazos de substancioso pescados y dulces camarones, el todo salpicado de insistentes almejas.
Se produce un suspiro colectivo; parece un plato complicado que debe haber tomado horas producir. Pero te ríes a escondidas, porque sabes que armarlo sólo te tomó unos veinte minutos. ¡Debes de ser un genio!
O quizás acabas de descubrir el secreto de la cazuela de mariscos.
Piensa en la bullabesa, el cioppino y cualquiera de las docenas de generosos platos marinos en todo el mundo. Tendemos a glorificar esos platos, colocándolos en un pedestal que los hace casi imposible de repetir en casa. Pero la realidad es que son los platos más fáciles de armar que te puedas imaginar.
Esta es la fórmula: Gastas un poco de tiempo preparando una base de aromas en la mañana, o incluso uno o dos días antes. Cuando te dispongas a comer, agrega los mariscos y caliéntalos el tiempo suficiente como para que se cuezan bien.
Los platos de mariscos son un terrífico plato de fiestas: Sirve algunas almendras y aceitunas de antemano, quizás alguna ensalada y algo de queso después, y ya tienes montada la fiesta. Los platos no podrían ser más simples ni deliciosos. Pero lo más asombroso de todo es que, a pesar de ello, se sirven tan poco.
Di ‘cocido' y vas a pensar de inmediato en algo terriblemente sabroso y abundante que ha estado cociéndose durante horas. Los cocidos de mariscos son todo eso, excepto que se cocinan en minutos. Mientras la carne, llena de duros nervios que exigen una cocción larga y paciente para ablandarla, el pescado es casi puro músculo.
El peligro más grande con los cocidos marinos es que se cuezan demasiado. Si los estofas demasiado tiempo, el pescado se despedazará. (Pero incluso así, el sabor sigue siendo fabuloso).

Efecto Templado
Son más ligeros y delicados que los cocidos de carne, y los cocidos marinos son perfectos para esta época del año, cuando las tardes empiezan a ponerse frías, pero aún no hace realmente frío. [El autor se refiere al otoño]. Son los cocidos más suaves: Obtienes toda la comodidad y los sabores tan maravillosamente desarrollados de los platos de carne, pero sin el peso.
Los cocidos de mariscos son también extraordinariamente flexibles. Casi el único requerimiento es que tienes que usar pescados gordos: filetes quebradizos, como el de lenguado, se disolverán como si nada, incluso con la cocción más suave imaginable.
Así que tienes que empezar con la base aromática. Esto no tiene por qué ser algo elegante. Puede ser tan rápido como una salsa para la pasta -sofríe algunos ajos y cebollas en aceite de oliva y agrega unos tomates machacados. O puedes preparar un sofrito al estilo español, salteando chorizo, pimientos rojos y cebollas junto con los tomates.
No te dejes limitar a las salsas rojas. También puedes armar platos marinos con chalotes sofritos y enriquecidos con vino blanco y crema.
Luego agrega el pescado -gradualmente, de acuerdo al tiempo que tomará la cocción. El pescado más denso y grueso debe ir primero; tomará en cocinar unos diez a quince minutos, dependiendo del tamaño de los pedazos. Luego debes introducir los trozos más pequeños. Finalmente, agrega los mariscos, que estarán listos en sólo tres a cinco minutos; no querrás recocerlos y endurecerlos.
Dado el siempre cambiante inventario en la mayoría de los mercados marinos, harás bien en comprar categorías de pescado en lugar de ir con una lista de compras. Los mejores pescados para estofar son el mero, el bonito, el tiburón, el pez espada, el róbalo y la lubina. El rape y el bacalao son también buenos. El lucio, usualmente vendido como pargo rojo del Pacífico, es bueno siempre que los filetes sean gruesos. También podría ser el salmón, pero su sabor tiende a dominar al resto.
En mi opinión, es prácticamente imposible hacer un cocido de pescado sin algún tipo de marisco, ciertamente los camarones y ¿por qué no algunas almejas y mejillones? Y, mire, ¿sabía que la temporada de la langosta empezó el viernes?
Se puede substituir cualquier tipo de pescado o marisco por otro o agregar alguna otra cosa si se ve especialmente bien. Mientras más especies use, mejor quedará el cocido. Antes que competir unos con otros, dos o tres e incluso hasta cuatro tipos de pescado formarán una especie de armonía culinaria: Juntos saben mejor que individualmente.
Por supuesto, ‘descubrir' el cocido marino es como descubrir el océano mismo -siempre ha estado ahí, incluso aunque no pensemos nunca en él. Aunque los cocidos de pescado no son parte del repertorio culinario de la mayoría de los hogares norteamericanos, los conocen prácticamente todo el mundo.
Probablemente el plato de pescado más famoso es una receta que no lo es. La bullabesa, el clásico plato de Marsella, se sirve en este país normalmente como un cocido de pescado con tomate y azafrán. Pero en su puerto natal, tradicionalmente se compone de dos partes: primero, es una especie de gruesa sopa espesada con trozos de pescado molido, y luego es una plato separado de pescado y patatas que se han cocido en la sopa. (A decir verdad, la piel de naranja y el hinojo son casi tan importantes para el sabor final como los tomates, y no se olvide de los picatostes untados con la pasta de pimientos rojos llamada rouille.
Pese a la confusión norteamericana, los franceses manejan reglas firmes sobre cómo hacer la bullabesa, detallando incluso que cuatro de seis especies específicas de pescado deben estar presentes para ser llamada bullabesa, de acuerdo a la Charte de la Bouillabaisse Marsellaise, un grupo formado para supervisar este tipo de cosas.
Si te seduce pensar en esto como tonterías galas, es que no has hablado nunca con un californiano sobre el cioppino. ¿Mantequilla o aceite de oliva? ¿Mariscos? ¿Y tiene que ser una gamba de Dungeness? ¿Vino tinto o blanco? ¿Pimientos verdes o rojos? ¿Cilantro? A veces parece que casi todos los ingredientes de un cocido de pescado ha sido debatidos ardientemente.
Un célebre cocinero de la Bay Area publicó una receta de cioppino que incluía azafrán, hinojo y naranja y la servía con tostadas untadas de rouille. Ah, bueno, también incluía camarón de Dungeness.
En su ‘West Coast Cook Book', publicado en 1952, Helen Evans Brown observa: "Los exponentes de las varias escuelas de cocina se escandalizan sobre cómo hacer el cioppino, antes de optar por la ecuanimidad: "Lo mejor es como te guste".
Sin embargo, uno todavía se pregunta qué habrá pensado cuando su amigo James Beard agregó cetas secas al plato (¡y sólo dos dientes de ajo!).
Mi amigo John Thorne trató de llegar al fondo del enigma en un ensayo publicado en su libro ‘Pot on the Fire'. En este, recuerda haber descubierto una detallada descripción de cioppino en un número de 1917 de California Fish and Game que parece bastante auténtica -hasta que te das cuenta de que no lleva vino (debido probablemente a esa pequeña cosa llamada el movimiento por la temperancia).

Cioppino, A Su Modo
No soy dogmático sobre la mayoría de las comidas, pero tengo algunas opiniones firmes sobre el cioppino. La salsa ha de ser hecha con vino tinto, y una buena cantidad de él. En el plato final, debería contrarrestar los tomates. Cuando los dos se cuecen juntos, producen una deliciosa salsa color vino, cuyo sabor no es ninguno de los dos, pero sí una tercera cosa deliciosa cuyo nombre tienes siempre en la punta de la lengua.
También he de decir que me encantan los pimientos rojos. Su presencia agrega una cierta fragancia (y, creo, delata una fuerte influencia portuguesa en el plato, además de las supuestas italianas) -históricamente , los dos grupos produjeron grandes pescadores en la costa californiana).
Y estoy a favor de los mariscos: camarones y almejas o mejillones, obviamente, pero también camarones de Dungeness o langostas, cuando es su temporada. Hay una distintiva diferencia en sabor entre el pescado y el marisco, y un cioppino necesita esa dulce salinidad para ser completa.
Mi personal rareza con el cioppino es agregar al vino tinto, calamares picados y una base de tomate para que se cueza. El calamar se cuece hasta fundirse en blandura y impregna la salsa con la sugerencia de mariscos, dirigiendo la atención hacia cualquier cosa que vayas a agregar.
Por supuesto, hay muchas más posibilidades en cuanto a la cazuela de mariscos además del cioppino.
Haga una salsa de estilo español, con chorizo y tomates cubiertos por una generosa pizca de azafrán; agregue las patatas cocidas, para que absorban algo del caldo. Luego, justo antes de servir, agregue a fuego lento los trozos de rape y un buen montón de almejas.
O póngase creativo e invente algo que sea enteramente suyo. El otro día estaba jugando y terminé inventando un delicioso cocido de alcachofas enanas cocidas en caldo de camarón, y luego enriquecido con crema y aromatizado con estragón.
Esta es la cazuela de más trabajo intensivo, pero tampoco es imposible. El caldo de camarón son simplemente cáscaras cocidas con algunos sabores. Se cuece mientras recortas las diminutas alcachofas -ciertamente es la parte más delicada del plato.
Cocer las alcachofas en el caldo de camarón las impregna de un dulce sabor a mariscos. Agrega el pargo cortado en cubos y algún otro pescado substancioso y los camarones pelados. Cocine durante unos minutos y obtendrá una fina cazuela de pescado.

Rape y Almejas con Chorizo
Tiempo total: 1 ½ horas.
Raciones: 6.


Nota: El mejor salchichón para este plato es el chorizo español semi-curado, disponible localmente como chistora, aunque cualquier otro chorizo español será igualmente bueno. El chorizo mexicano no es un buen substituto.

Ingredientes:
400 g de patatas pequeñas, cortadas en cachelos
2 cucharadas de aceite de oliva
125 g de chorizo español, cortado en trozos
1 cebolla picada
1 pimiento rojo picado
4 dientes de ajo, machado
3 tomates, escaldados, pelados, despepitados y cortados en trozos
1 vaso de vino blanco seco
una pizca de azafrán
sal
450 g de rape, cortado en trozos de una pulgada
450 g de almejas pequeñas
1/4 tazo de perejil picado

Instrucciones
1.En una cazuela con tapa, cueza las patatas en agua hirviendo a fuego fuerte hasta que ablanden, unos 10 minutos.
2. In una cacerola grande, pescado, a fuego medio, caliente el aceite y agregue el chorizo. Cocine hasta que entregue algunas de sus grasas y se ve cocido, unos 5 minutos. Agregue el ajo y cueza hasta que de olor, unos 3 minutos. Agregue los tomates, el vino blanco y el azafrán y cueza hasta que los tomates se hayan fundido en la salsa, que entonces deberá haber perdido su olor a alcohol. Agregue las patatas. La textura debería se floja y ligeramente gruesa, aunque no como caldo espeso. Pruebe y rectifique de sal. (Hasta este punto, la receta puede ser preparada con horas de antelación; o incluso más si se la cubre y enfría).
3. Cuando esté casi a punto de servir, caliente la base a fuego medio. Agregue el rape y cocine hasta que cambie de color, unos 3 minutos. Agregue las almejas, suba el fuego, cubra bien y cuece hasta que las almejas se hayan abierto, unos 5 minutos. Espolvoree con perejil y sirva de inmediato.

Cada ración contiene: 306 calorías; 26 gramos de proteína; 13 gramos de carbohidratos; 2 gramos de fibra; 14 gramos de grasa saturada; 53 miligramos de colesterol; 276 miligramos de sodio.


Pargo, Calamar
Pargo, camarón y alcachofas en crema de estragón
Tiempo total: unos 5 minutos
Raciones: 6.

Ingredientes:

450 gramos de camarones crudos, no pelados (con cabeza, 675 gramos)
1 cebolla
2 ramitas de estragón
6 granos de pimienta negra
sal
4 vasos de agua
900 gramos de alcachofas enanas

2 cucharadas de mantequilla
1 chalote, picado (un cuarto de vaso)
½ vaso de vino blanco
3 cucharadas de nata montada
450 gramos de pargo o algún otro pescado blanco, de carne firme, cortado en cubos de una pulgada.
1 cucharada de hojas de estragón

Instrucciones
1. Pele los camarones y ponga la cáscara en un cazo. Corte la cebolla en dos y agregue a las cáscaras de los camarones una mitad, 2 ramitas de estragón, granos de pimienta negra y un cuarto de cucharada de sal. Cubra con agua y lleve a ebullición. A fuego lento, cocine de 30 a 45 minutos. Esto le rendirá unos dos tazas de caldo colado.
2. Mientras se hace este caldo, lave las alcachofas. Ponga un cuenco grande a su lado, relleno de agua y el jugo de la mitad de un limón. Ahí deberá colocar las alcachofas lavadas; el jugo de limón en el agua impedirá que descoloren. Probablemente necesitará dos cuchillos más: un cuchillo cortador medio, para cortar y un cuchillo pequeño, para pelar.
3. Mantenga la alcachofa en su mano izquierda con el tallo apuntando a usted y la punta apuntando en la otra dirección. Vuelva lentamente la alcachofa contra el agudo filo del cuchillo, mientras hace un breve movimiento de aserrar. (Es más fácil de controlar si usa la base del cuchillo, antes que la punta). Empezará a cortar a través de las hojas exteriores; cuando pueda ver el cono natural de la alcachofa, ajuste el cuchillo para seguirlo. Siga pelando hasta que no vea más que hojas de verde suave y unte la alcachofa en agua con limón para impedir que se descolore la superficie.
4. Con el cuchillo de pelar, pele la punta misma del tallo, luego pelo el tallo y la base de la alcachofa, desde la punta hasta donde la base topa con las hojas. Tendrá que hacer esto al menos cinco o seis veces, para pelar completamente la alcachofa. Cuando termine, no debería haber ninguna mancha verde oscuro, sólo de verde pálido y marfil. Si está utilizando alcachofas enanas, deje la alcachofa entera. Simplemente ponga el agua de limón y haga lo mismo con cada alcachofa.
5. Para cuando haya terminado las alcachofas, el caldo de camarón estará probablemente listo. Derrita la mantequilla en una sartén grande y pesada. Pique la mitad de cebolla que queda y agréguela, junto a los chalotes, a la mantequilla. Cocine sobre fuego medio hasta que ablanden las cebollas, unos cinco minutos. Agregue el vino y cocine hasta que se haya reducido a un jarabe, unos 5 minutos.
6. Agregue las alcachofas y revuelva para que se impregnen de los sabores. Agregue un vaso del caldo colado de camarón, cubra la sartén y suba el fuego a medio. Cueza, revolviendo de vez en vez, hasta que las alcachofas estén suficientemente tiernas como para ser pinchadas por un cuchillo puntudo, unos 15 a 20 minutos. Sazone con sal al gusto.
7. Cuando las alcachofas estén cocidas, debería quedar algo de líquido en la cazuela; si no queda nada, agregue un poco de caldo colado. Agregue la nata y revuelva hasta que funda con el líquido restante. (Hasta este punto, la receta puede ser preparado hasta con dos horas de antelación o incluso antes si se cubre bien y enfría).
8. Cuando esté a punto de servir, lleve a ebullición la mezcla de alcachofas, a fuego medio. Agregue el pargo, cubra y cocine 3 minutos. Agregue los camarones, cubra y cueza hasta que estén firmes y rosados, unos 5 minutos. Retire la tapa, agregue las hojas de estragón y suba el fuego a alto. Cocine lo suficiente como para reducir los jugos cocidos a una delgada salsa. Sazone al gusto con sal y sirva de inmediato.

Cada ración: 236 calorías; 29 gramos de proteína; 9 gramos de carbohidratos; 3 gramos de fibra; 8 gramos de grasad; 5 gramos de grasa saturada; 160 miligramos de colesterol; 228 miligramos de sodio.

Cioppino
Tiempo total: una hora y media.
Raciones: 8.
Nota: Adaptado de ‘West Coast Cook Book', de Helen Evans Brown. El cioppino ha de servirse con gruesa rebanadas de pan de barra, tostado, untado con ajo crudo y salpicado con aceite de oliva.

Ingredientes:

3 cucharadas de aceite de oliva
1 vaso de cebolleta picada
1 vaso de cebolla picada
1 pimiento verde, picado
1/4 cucharadita de pimiento rojo molido
6 a 8 dientes de ajo, machado
340 gramos de calamares, ventosas y tentáculos, cortados en trozos de media pulgada
1 lata de tomates machacados
2 vasos de vino tinto frutoso
1 cucharadita de sal
1 hoja de laurel
1/4 cucharadita de orégano seco
900 gramos de carne de pescado substancioso, tal como tiburón, rubia, pargo o lubina, cortada en cubos de una pulgada
450 gramos de pescado escamoso, magro, tal como bacalao o mero, cortado de cubos de una pulgada
340 g de camarones, con sus cáscaras
450 g de almejas chicas
1/2 vaso de perejil

Instrucciones:
1. En una cacerola mediana, caliente el aceite de oliva a fuego medio. Agregue la cebolleta, la cebolla y el pimiento y cocine hasta que ablanden, unos 5 minutos. Agregue el pimiento rojo machacado y el ajo y cocine hasta que dé olor, unos 3 minutos. Agregue el calamar y revuelva para impregnar con los sabores. Agregue los tomates machacados, el vino tinto, la sal, la hoja de laurel y el orégano y lleve a ebullición.
2.Reduzca el fuego y siga cocinando, revolviendo de vez en vez. La mezcla finalmente perderá su fuerte olor a alcohol y el vino y los tomates machacados formarán una salsa. Esto tomará unos 45 minutos. Observarás un cambio en el olor y el sabor de la salsa perderá su dureza y dulzor. (Hasta este punto, la receta se puede preparar hasta con 2 horas de antelación o incluso más, si se la cubre y enfría).
3. Coloque el pescado en una cacerola grande, más alta que ancha. Primero, eche un cucharón de salsa. Luego empiece a amontonar el pescado en orden de grosor, luego los camarones y luego las almejas. Si está usando cangrejo o langosta, ponga estas en el fondo.
4. Vierta la salsa restante sobre el pescado y sacuda bien la cacerola para que la salsa se distribuya uniformemente. Cubra y coloque a fuego medio. Cocine hasta que las almejas se abran, unos 20 minutos. Sacuda la cacerola vigorosamente de vez en vez (sujetando fuertemente la tapa), antes que revolver, para no romper el pescado.
5. Cuando esté listo para servir, pruebe y agregue sal, si necesario, revuelva suavemente y agregue el perejil y sirva el cocido en cuencos templados.

Cada ración: 403 calorías; 49 g de proteína; 14 g de carbohidratos; 3 g de fibra; 12 g de grasa; 2 g de grasa saturada; 193 miligramos de colesterol; 631 miligramos de sodio.

11 de octubre de 2006
©los angeles times
©traducción
mQh

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