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sopas de pescado y marisco

Sopa de Congrio con Legumbres (España)

Ingredientes
¼ de congrio
alubias blancas
2 cebollas
1 tomate
acelgas
1 patata
arroz
fideos
aceite
sal

Preparación
Dejar las alubias en remojo durante la noche anterior.
Cocer el congrio y las alubias en dos litros y medio de agua. Pasadas dos horas de cocción, añadir un sofrito de cebolla picada fina, y de tomate pelado y picado en trozos.
Cortar la acelga bien menuda. Cortar una cebolla en lonchas finas. Cortar las patatas en tiras. Añadirlo todo el congrio y las alubias, y dejar cocer durante otros veinte minutos.
Añadir entonces una tacita de arroz y otra de fideos. Dejar que siga cociendo hasta que el arroz alcance su punto.

©ediciones castell

Caldillo de Congrio con Crema (Chile)

Ingredientes
2 cucharadas de aceite
1 cebolla cortada en pluma
1 zanahoria pelada y cortada en rodajas
1 cucharadita de ají de color
2 tomates pelados, cortados en cuartos y sin semillas
1 hoja de laurel
rama de perejil
pizca de orégano seco
sal
pimienta
gotas de salsa de ají
4 medallones de congrio sin piel
1 taza de vino blanco seco
1/4 taza de crema líquida

Preparación
En una olla calentar a fuego medio el aceite. Agregar la cebolla y zanahoria y cocinar 10-15 minutos o hasta que la cebolla esté transparente y ligeramente dorada; agregar el ají de color y revolver para mezclar.
Añadir los tomates, hoja de laurel, rama de perejil y pizca de orégano seco. Cocinar revolviendo de vez en cuando 5-6 minutos. Sazonar con sal, pimienta y gotas de salsa de ají.
Añadir los medallones de congrio, vino blanco y taza de agua fría. Hervir la mezcla, reducir el calor y cocinar 8-10 minutos. A último momento, si se desea, verter la crema y revolver cuidadosamente para no romper el pescado. Servir muy caliente.

©paula hurtado
©recetario mensual pescados y mariscos mayo 2007 líder

Sopa De Rompe y Raja (Perú)

Ingredientes
porción de mariscos (4 machas, 4 ostiones, 4 camarones, 100 g de pulpo y calamar)
caldo o fume de pescado
ají panca o ají colorado (peruano)
50 g de jaiba
jengibre
cilantro picado

Preparación
Colocar el fume de pescado, el ají colorado (previamente dorado), la jaiba y el jengibre en una olla y cocer hasta que tome el hervor. Luego, salpimentar, agregar los mariscos y mantener en el fuego sólo por 15 a 20 segundos.
Servir decorado con cilantro picado.

©adriel castratt
©emol

Aguadito de la Resurrección (Perú)

Ingredientes
1 cuchara sopera de cilantro
50 g de arroz cocido
1 cuenco de fondo de pescado (caldo)
arvejas
pimiento
180 g de mariscos surtidos

Preparación
Licuar el cilantro con poco agua. Reducir en una sartén con aceite y ajo hasta que tenga color oscuro. Echar el fondo de pescado, arroz, pimiento y arvejas al gusto hasta que suelte el hervor. Agregar los mariscos, salpimentar al gusto y servir.

©adriel castratt
©emol

Según Su Voluntad


crónica de lisperguer
Menú de garbanzos con bacalao y espinacas. Precio según su voluntad.
Rodeado de andamios, tablones de madera y escombros, no era directamente acogedor. Pero en el último piso -de tres- del edificio, que pronto sería demolido, funcionaba uno de los centros sociales españoles de la ciudad. Lo llevaba una pareja de latinos, con la ayuda de algunos amigos y sus respectivos exes.
La mayoría de los clientes, sin embargo, eran latinos -colombianos, dominicanos, chilenos- y árabes, especialmente marroquíes.
El centro constaba de tres salones, dos de ellos habilitados. El principal, alto y espacioso, con una barra y cocina, tenía capacidad para ciento veinte personas.
Pese a que había algunas mesas a los lados, la mayor parte de los clientes debían sentarse a una de las tres largas mesas, todas ellas cubiertas con manteles de papel blanco.
La cubertería era simple, aunque clásica, y se disponía en vasos (no en la mesa directamente). Aunque eran todos materiales muy baratos, las mesas bien puestas y ordenadas causaban una pulcra y hasta elegante impresión.
No había un menú fijo en papel: lo escribían en la pizarra a la entrada. Era muy barato. Recuerdo algunos platos: gambones a plancha, calamares fritos, sopa de pescado, arroz a la marinera... El menú incluía siempre un vaso de vino de la casa y pan. La cuenta se sacaba directamente en el mantel.
Abría los fines de semana solamente. Y solía llenarse.
Para la primera Semana Santa, la cantina decidió ofrecer un menú adaptado a la ocasión: garbanzos con bacalao y espinacas. No tenía precio, proponiendo a los clientes que pagasen a su voluntad.
Así, los encargados colgaron como de costumbre carteles en otros locales y sitios de reunión de hispano-hablantes en la ciudad: Menú de Semana Santa, Según Su Voluntad.
El local empezó a llenarse temprano. Un cliente colombiano se acercó a pagar después de consumir su plato de garbanzos. Le dijeron que no había precio, que debía pagar Según Su Voluntad. Tan gratamente impresionado se quedó, que pagó una pequeña fortuna, suficiente para cubrir el consumo de todos los comensales. Y el salón principal estaba a tope.
Estas campañas lograban poner a la cantina en el centro de la atención.
[6 de mayo de 2007]
[©cantina ]

Sopa de Almejas a la Vasca (España)

Ingredientes
1 k de almejas
jamón
cebolla
ajo
perejil
tomillo
laurel
vino blanco
pan
aceite
sal

Preparación
(Esta sopa se puede confeccionar no solamente con almejas, en sus distintas variedades, sino también con lapas o con mejillones). Dejar cocer las almejas durante unos minutos, en una cacerola con un poco de agua y vino blanco, laurel y tomillo. Sacar las almejas y quitarles las conchas. Colar el caldo.
En otra cacerola o en una cazuela de barro, con aceite caliente, freír la cebolla picada, los ajos machacados, y unos cuadraditos de jamón. Cuando la cebolla empiece a dorar, añadir el caldo de las almejas, ya sin concha. Cubrir con un litro y medio de agua, y añadir perejil picado. Sazonar con sal.
Añadir una sopas de pan muy finas, y dejar al fuego unos pocos minutos.

©ediciones castell

Curanto con Queso y Chicharrones (Chile)

Ingredientes
[Receta para 12 personas]
1 repollo verde grande separado en hojas
15 papas sin pelar, bien limpias con cepillo
1 cabeza grande de ajo dividido en dientes y pelados
2 cebollas picadas
2 tomates grandes picados
2 pimentones morrones picados
½ atado de albahaca fresca
1 cucharadas de orégano
1 cucharadas de ají de color
0.5 k de picorocos
1 k de almejas
1.5 k de cholgas, choros zapato o choritos
1 litro de vino blanco (o 3 botellas)
1 k de pernil de chancho cortado en pedazos (o costillar de cerdo)
½ k de longanizas cortadas en mitades
1 k de pescado (corvina, merluza o congrio colorado)
1 k de queso fresco de vaca (queso chacra)
6 pedazos de masa de pan crudo, listo para hornear
1/8 kilo chicharrones, picados; mezclar con la masa de pan hasta que estén bien incorporados.

Preparación
La idea general es formar capas de distintas carnes, pescados y verduras en la olla grande, separándolas mediante hojas de repollo.
Prepare las verduras. Reserve las papas y hojas de repollo. Colocar las verduras restantes, con las hierbas y aliños en el fondo de la olla.
Encima colocar los picorocos, cabeza arriba. Entre estos colocar las almejas y cholgas. Agregar el vino y cubrir con hojas de repollo.
Sobre todo esto, colocar los trozos de chancho. Cubrir la carne con las papas. Algunas personas agregan arvejas en sus vainas con las papas. Se cubre nuevamente con hojas de repollo y se agregan las longanizas con el pescado. El pescado debe ir cortado en trozos, sin espinas ni escamas, pero con la piel. Se puede usar patas de jaiba en vez de pescado. Cubrir todo esto con más hojas de repollo o con un paño limpio.

©Gerardo Toledo, director Gastronomía Internacional INACAP
[mercurio de calama ]

Sebastián Michaelis Fonck

"Sobre la comida les puedo contar que he comido de todo en Corea, todo tipo de cosas crudas, hasta tomé sopa de perro amarillo".
En Carta al Diario Austral de Valdivia, 16 de abril de 2007.

Crema de Machas con Tocino (Chile)

Ingredientes
36 machas
½ cebolla
50 g de tocino
1 zanahoria
2 trocitos de apio
1 papa
1 diente de ajo
1 l de crema
1 cucharada de leche condensada
sal
pimienta

Preparación
Cortar la cebolla en cuadros y ponerla a freír en una cacerola. Luego poner la zanahoria y tocino también en cuadritos. Cocine por unos minutos y agregue la papa picada. Finalmente agregar la crema, el ajo, sazone con sal y pimienta. Cocer por 10 minutos.
Desconchar las machas y agregarlas a la cacerola conjuntamente con la leche condensada. Dejar reposar por unos minutos y servir.

©felc

Un Restaurante sin Nombre


crónica de lisperguer
Un restaurante sin nombre, sin carta de menú, sin lista de precios. Hace muchos años -probablemente en la época de la revolución cultural china-, llegamos una noche con amigos a París y, sin conocer la ciudad ninguno de nosotros, no sabíamos ni dónde comer ni dónde dormir. Excepto Alain, el miembro argentino-francés de la pandilla, que conocía la ciudad como la palma de su mano. Nos condujo a un recóndito barrio parisino -si mal no recuerdo, el décimo tercero, o el noveno- donde, tras cruzar unos tenebrosos y oscuros callejones, llegamos a un pequeño local empapelado con retratos de Mao Tse-Tung y otros héroes chinos, en gran parte desconocidos para mí.
Pero no era un restaurante. Aunque había mesas, no eran estas para comer, pues en torno a ellas varios chinos leían diarios de su patria. Era una especie de centro cultural u oficina de los comunistas chinos de París. Y luego de que nuestro Alain hablara con el que parecía ser el responsable -mono azul desteñido, gorra china igualmente desvaída, como todos los otros parroquianos, por lo demás-, nos hizo entrar, para gran sorpresa nuestra, por una puerta perfectamente camuflada por un gigantesco retrato del entonces joven Gran Timonel.
Detrás de esa puerta había un patio, con algunas mesas y sillas miserables. Y un cuarto pequeño que hacía las veces de cocina. Un chino gordo y monolingüe nos preguntó con gestos y en chino -no hablaba, pues, francés ni nadie nos acompañó allí dentro-, qué grande era el hambre que traíamos. En esa cocinería china no había carta de menú y el cocinero servía lo que tenía a mano. Tras mirarnos y sopesarnos uno a uno detenidamente, se metió en su cocina, para no emerger sino media hora más tarde con una impresionante cantidad de platos que fue colocando él mismo sobre la mesa, explicándolos en un incomprensible y testarudo dialecto.
No recuerdo qué comimos. Me vienen a ratos a la memoria imágenes de setas negras y gambones, huevos y fideos de arroz, crujientes trozos de rojo cerdo. Imagino que tampoco los platos tenían nombre. Guardo un grato recuerdo. La noche era negra y oíamos desde el patio los ruidos de discusiones en chino -aunque no sé si discutían, tal me parece que los chinos se comunican por medio de discusiones y eternos debates.
Claro, el cocinero chino y el encargado del partido tampoco sabían cómo cobrarnos y no sabíamos nosotros cómo pagar. Alain hizo finalmente una cuenta y ofreció ese dinero por la cena, suma que fue amable y alegremente aceptada.
Desde que existía, había funcionado siempre así: sin nombre, sin menú, sin horario, sin precios, clandestino, con entrada por un trompe-l'oeil del Camarada Presidente.

12 de abril de 2007
[viene de cantina]

Crema de Locos (Chile)

Ingredientes
6 locos
2 cucharadas de harina
2 cucharadas de mantequilla
½ cebolla
2 hojas de laurel
1 tarro de crema (200 gr)
sal
pimienta
1 cucharada de bicarbonato

Preparación
Revuelque los locos en una cucharada de bicarbonato y una cucharada de harina; golpéelos con la cacha de la madera de su cuchillo de cocina hasta que queden lacios. Luego viértales un chorro de agua fría y escobíllelos; deben quedar blancos.
Coloque en una olla 1½ litro de agua, agregue la cebolla y las hojas de laurel. Cuando suelte el hervor agregue los locos, déjelos cocer por 1½ hora en olla tapada. Cuélelos y guarde el caldo.
En una cacerola tueste la harina y agréguele la mantequilla hasta que se forme una pasta; fuera del fuego agregue el caldo, revolviendo siempre, y deje hervir por 10 minutos; de vez en cuando revuelva para que no se pegue. Pasados los minutos agregue la crema sin que esta hierva. Para servir coloque en cada plato un loco y vierta la crema caliente sobre ellos.

©felc

Sopa de Congrio o Merluza (Chile)

Ingredientes
1 cabeza de pescado, limpia y sin agallas
6 pequeños medallones de pescado (congrio o merluza)
1 ramo de verduras surtidas
1 pimiento morrón
1 hoja de laurel
1 cebolla
1 diente de ajo
½ vaso de vino blanco
2 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de harina
sal
pimienta negra entera
crema
perejil

Preparación
Ponga en una olla a presión la cabeza del pescado, ramo de olores, morrón, laurel, la cebolla picada en pluma, diente de ajo, medio vaso de vino, sal y pimienta y 6 tazas de agua. Deje hervir por 15 minutos. Retire del fuego y cuele el caldo.
En una cacerola derrita la mantequilla, agregue la harina y revuelva sobre el fuego hasta formar una pasta. Poco a poco, revolviendo siempre, agregue el caldo de pescado. Cuidando que no se le apelotone, hágalo hervir a fuego suave durante 10 minutos.
Junto uno con otro los extremos de las presas para formar medallones (asegúrelos con un palito de pickle) y deslícelos suavemente a la olla de la sopa. No revuelva y déjelos cocer a fuego suave por 15 minutos.
En un plato sopero coloque una presa completa de pescado para cada uno y un cucharón de sopa bien caliente encima. Puede agregar crema y algo de perejil picado.

©felc

Sopa de Machas con Leche (Chile)

Ingredientes
2 docenas de machas
1 limón (el jugo)
½ l de agua
1 ramo de olores
1 cebolla cortada en pluma
1 cucharada de harina
½ taza de leche
4 cucharadas de aceite
2 cucharadas de perejil picado
sal
pimienta
ají de color

Preparación
Lave las machas cerradas en el chorro de agua fría. Ábralas y límpielas bien. Con la cacha de madera de su cuchillo, golpéelas suavemente una por una. Páselas por limón, colóquelas en una fuente y déjeles caer el agua hirviendo. Déjeles reposar en el líquido hasta que enfríen. No las ponga al fuego. Ponga a dorar la cebolla con el aceite y ají de color. Agregue el caldo de las machas. Diluya la harina en la leche y añádala el caldo. Sazone con sal y pimienta y haga hervir por quince minutos hasta que espese.
Ponga en cada plato algo de perejil, 4 lenguas de macha y viértale el caldo hirviendo.

©felc

Encuentro sobre Caldillos y Cazuelas


Chefs chilenos se reunirán el 19 y 20 de abril en torno a caldillos y cazuelas.
Talca, Chile. La gastronomía tradicional en torno a los cocimientos desde Arica a Punta Arenas, serán expuestos junto con reflexionar en torno a la antropología y la cocina de nuestro país. Así, se rescatan sabores criollos.
Durante dos días la Región del Maule recibirá a más de 200 invitados, quienes protagonizarán la versión 2007 de la cumbre de ‘Caldillos y Cazuelas' realizado por la Asociación de Chefs del Maule, siendo el jueves 19 y viernes 20 de abril los días elegidos para el encuentro.
Superado el fallido lanzamiento que debía ser realizado en el Mercado Central de Santiago, frente a reconocidos profesionales de las comunicaciones ligados a la gastronomía, como es César Fredes, el presidente de la Asociación Chefs del Maule, Rubén Tapia, asegura que el evento dará que hablar y servirá para potenciar a la región y su riqueza alimenticia.
"Se viene un encuentro nacional muy importante, porque pensamos que va a marcar un hito en la percepción de la identidad gastronómica de Chile que son los caldillos y cazuelas. Reuniremos a chefs desde Arica a Punta Arenas que compartirán sus recetas, generando con ello un intercambio de información y productos enriqueciendo nuestra cultura", señaló Rubén Tapia.

Producto Vendible
Entre las actividades del primer día se desarrollará un recorrido para que los participantes invitados puedan conocer la riqueza de por ejemplo las viñas, mientras que el segundo día se realizará la preparación de los distintos caldillos y cazuelas, para luego desarrollar una serie de charlas para abordar temáticas de estudio.
Dichas actividades están protagonizadas por Sonia Montecinos, antropóloga e investigadora gastronómica y, Augusto Merino, quien es un destacado cronista gastronómico y Guillermo Rodríguez, quien es presidente de una destacada agrupación del rubro más periodistas invitados especializados en el tema culinario.
"Pensamos que luego de este encuentro acá en la región, se tendrá una visión más clara de hacia dónde avanzar en la gastronomía local como producto vendible y turístico. En la organización se ha dado una rica alianza de colaboración entre los sectores público-privado, tanto experiencia, productos y soporte que significa la realización del encuentro", agregó Tapia.
Durante la pasada semana la Asociación de Chef del Maule viajó hasta Santiago para visitar el ministerio de Agricultura encabezado por el ministro Álvaro Rojas, y las dependencias del Consejo de la Cultura y las Artes dirigido por la ministra de Cultura, Paulina Urrutia, quien expresó su voluntad de continuar apoyando a la Asociación Chefs del Maule.

3 de abril de 2007
©la prensa

Crema de Mar (Chile)

Ingredientes
½ k de choritos
1 paquete de langostinos (125 g)
1 jaiba grande o 2 chicas
1 lata de erizos
1/8 de crema (lata chica)
2 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de harina
1 rama de apio
perejil
½ cebolla
1 diente de ajo
2 clavos de olor
sal
pimienta

Preparación
Prepare un caldo con un litro de agua, cebolla, apio, perejil, ajo, clavos de olor, sal y pimienta. Ponga la jaiba viva en este caldo y hágala hervir durante 20 minutos. Retírela del fuego y déjela enfriar en su liquido. Retírela del caldo y sáquele toda la comida de las patas y la caparazón.
A este mismo caldo agregue la cantidad necesaria de agua como para enterar un litro. Lave bien los choritos en agua fría, si es necesario escobíllelos. Póngalos en la olla de caldo hirviendo por 10 minutos. Retire del fuego, cuele el caldo en un paño de cocina. Saque los choritos de su concha y júntelos con la carne de jaiba.
Fría la mantequilla y la harina hasta que dore un poco. Fuera del caldo agregue de a poco el caldo de mariscos hasta formar una sopa crema. Vuelva al calor.
Agregue choros, jaibas y langostinos. Deje hervir un momento, agregue los erizos, la crema y verifique la sazón. Sirva caliente en tazón de greda o en taza de consomé.

©felc

Crema de Erizos (Chile)

Ingredientes
2 erizos naturales
1 lata de erizos en conserva
2 cucharadas de mantequilla
2 tazas de leche
2 tabletas de caldo de carne
2 cucharadas de harina
2 limones (jugo)
4 tazas de agua
perejil picado
sal
pimienta

Preparación
Abra los erizos, ponga aparte las lenguas y guarde el jugo pasado por cedazo. Abra la lata de erizos y pásela por el cedazo. Disuelva las tabletas de caldo de carne en el agua y sazone con sal y pimienta.
Derrita la mantequilla y agréguele la harina, cocine unos momentos hasta que dore un poco. Poco a poco agregue la lecha y después el caldo, revolviendo siempre. Añada los erizos pasados y deje hervir por 10 minutos.
Ponga en cada taza algo de perejil picado, un chorrito de limón y trozos de lengua de erizos naturales. Deje caer la crema hirviendo y sirva inmediatamente.

©felc

¿capibara, roedor o pez?


[Simón Romero] En Venezuela, los roedores son una delicia.
San Fernando de Apure, Venezuela. Cuando cayó la noche en este pantano tropical repleto de iguanas y caimanes, José Ismael Jiménez apuntó su arpón hacia un roedor del tamaño de un labrador. Con una puntería que sólo se adquiere con años de práctica, el arpón se enterró en su nuca.
Pero esta cacería no era para deshacerse de las alimañas de las llanuras del sur del país. Era para la cena.
El único objetivo del cazador era la carne de la capibara, que tiene la reputación de ser el roedor más grande del mundo. A diferencia de otros países sudamericanos, incluyendo Argentina y Brasil, donde las capibaras son criadas fundamentalmente por sus pieles, aquí la carne del roedor es una solicitada delicia, alcanzando precios de casi el doble que el de la carne de res.
"Este trabajo es más difícil que el ganado", dijo Jiménez durante una cacería nocturna en Hato Santo Luisa, un rancho de más de 16 mil hectáreas en las llanuras venezolanas. "Pero es igual de satisfactorio".
Jiménez, un enjuto llanero, como se conoce a los vaqueros de esta parte de Venezuela, y siete otros cazadores armados con rifles calibres 22 y tubos de acero, mataron dieciocho capibaras durante la incursión.
La cacería anual se realiza antes de Semana Santa, cuando la capibara alcanza en Venezuela un prestigio similar al del pavo durante Acción de Gracias. Aunque la iglesia católica en general prohíbe comer carne durante algunos días de la Cuaresma, muchos venezolanos insisten en que la capibara se parece más al pescado que a la carne.
Eso puede tener algo que ver con el sabor de la capibara salada, que es similar a una mezcla entre sardina y cerdo. La leyenda dice que comer capibara, conocida aquí como chigüire, alcanzó su apogeo en el siglo dieciocho cuando la clerecía local pidió al Vaticano que concediera a la capibara la condición de pescado.
El dictamen de los científicos, de que la capibara no es ni pez ni ave, no ha abollado su popularidad en Venezuela. De hecho, la carne es tan apreciada durante el año que los cazadores furtivos casi exterminaron a la población de capibaras del país, hasta que las autoridades limitaron la caza del roedor a cantidades controladas en terrenos privados.
"En Estados Unidos se nos condiciona a pensar mal de los roedores, como si fueran ratas de alcantarilla y esas cosas", dijo Rexford D. Lord, experto en capibaras de la Universidad de Pensilvania en Indiana, cuyo libro ‘Mammals of South America', que describe a la capibara, fue publicado este año por la Hopkins University Press.
"En realidad, la carne de capibara es deliciosa", dijo Lord en una conferencia telefónica. "Se parece más al conejo que al pollo, aunque cuando es secada con sal marina adquiere un dejo a pescado".
Entre los aficionados a la capibara se encuentra el presidente Hugo Chávez, que creció en Barinas, un estado de Venezuela con abundantes y húmedas llanuras, donde es común encontrar capibaras. En su programa de televisión ‘Hola, Presidente', Chávez promueve las empanadas de capibara con jugo de papaya.
También en otras regiones se comen roedores. En Luisiana, la nutria, que se parece a una pequeña capibara -pero con rabo-, también se hace un hueco entre los platos. En Ecuador y Perú se saborea con placer el cuyo. En Caraca, los chefs han tratado de elevar la capibara a la categoría de haute cuisine.
No importa que las capibaras tengan algunos hábitos poco usuales, como el de comer sus propias feces. Y sí, reconocen algunos chefs, los métodos utilizados para matar a la capibara, que implica aporrear en la cabeza al roedor, aleja a algunos comensales.
"No estamos pidiendo que se mate a las capibaras con música de Vivaldi, pero la práctica podría ser menos violenta", dijo Víctor Moreno, jefe de cocineros en Centro de Estudios Gastronómicos, una academia de gastronomía de Caracas. "La capibara es una carne deliciosa, que merece un lugar de importancia en nuestras tradiciones culinarias".

Sigue siendo más popular en el interior rural de Venezuela que en la capital. Aunque se encuentra desde Panamá hasta Argentina, los biólogos calculan que en Venezuela no sobreviven más que unos cientos de miles de los animales. La mayoría de las capibaras se encuentran en grandes ranchos ganaderos privados, donde las vallas y los guardias armados han reducido la caza ilegal.
"La capibara es más fácil de robar que una vaca, así que todavía se la sigue robando en algunos ranchos", dijo Reynaldo Alvarado, 46, el capataz a cargo de la caza de capibara en Hato Santa Luisa. Sin embargo, dijo, algunos machos pueden llegar a pesar hasta 63 kilos, y a medir hasta 1.3 metros.
"Esos son muy especiales", dijo Alvarado.
Las autoridades retrasaron el otorgamiento de permisos para la caza este año, reduciendo el tiempo permitido a veinte días al mes. Así que la caza, normalmente un asunto apurado, este año se puso todavía más frenético. Como otros ranchos, al Hato Santa Luisa se le autorizó matar al veinte por ciento de su población de capibaras, unos 1.400 roedores.
El rancho paga a los cazadores, en general vaqueros ociosos y soldados licenciados recientemente, 17 mil bolívares al día, unos ocho dólares. Llevados a los pantanos del rancho a la puesta del sol en un carro arrastrado por un tractor John Deere, los cazadores usan linternas para encontrar a sus presas. Dicen que las capibaras no huyen de noche. Aunque el método preferido es un pequeño rifle, a veces eso no funciona porque las capibaras, por naturaleza semi-acuáticas, escapan hacia sucios estanques o arroyos.
De ahí los tubos de acero para aporrearlas, o el arpón, que exige una buena puntería desde la distancia. La caza también representa algunos riesgos para los cazadores: las pirañas y los caimanes que nadan en las mismas aguas que los deseados roedores. Y las capibaras adultas, aunque dóciles cuando son jóvenes, pueden morder cuando se sienten amenazadas.
"La cacería es muy difícil", dijo Abel Vargas, 42, un cazador con tubos que llevaba un par de gafas protectoras para zambullirse detrás de las capibaras. Vargas dijo que le gustaba especialmente los riñones de capibara.
¿Tienen los riñones algo que ver con el sabor? "No", dijo. "Tiene que ver con el hambre".

24 de marzo de 2007
21 de marzo de 2007
©new york times
viene de mQh

Caldillo de Almejas a la Crema (Chile)

Ingredientes
1 cebolla picada en pluma
¼ de taza de aceite
½ cucharadita de ají de color
ají en pasta al gusto
6 papas peladas cortadas en 4 cascos
1½ k de almejas
1 yema
2 cucharadas colmadas de crema
2 cucharadas de cilantro picado fino
comino
orégano
sal
pimienta

Preparación
Fría la cebolla en el aceite, agregue el ají de color, añada los aliños, las papas y 6 tazas de agua caliente. Deje hervir a fuego suave durante 20 minutos (hasta que las papas estén tiernas).
Añada las almejas bien cepilladas bajo el chorro de agua del caño, déjelas hervir unos minutos (sólo hasta que abran) y retire del fuego. Retire las conchitas, si desea, añada la yema batida con la crema mezclando rápidamente. Espolvoree con el cilantro picado y sirva inmediatamente.

©felc

Sopa de Nori

Ingredientes
2 hojas de nori sin tostar
1 taza de champiñones cortados finos (con gotas de jugo de limón para que no se oxiden)
1 cebolla cortada fina
¼ de bloque de tofu ahumado cortado en cubos pequeños
laurel
pizca de sal marina
2 cucharadas soperas de miso blanco
aceite de oliva
cebollino cortado crudo

Preparación
Calentar ligeramente una sartén, añadir una cucharada de aceite de oliva, el laurel, las cebollas y una pizca de sal marina. Saltear sin tapa unos 5-7 minutos.
Añadir 1½ tazas de agua caliente, los champiñones y el tofu ahumado. Tapar y cocer a fuego medio durante 5-7 minutos.
Diluir el miso blanco con un poco del jugo de la sopa y añadirlo a la sopa, junto con el alga nori troceada. Apagar el fuego y servir con cebollinos cortados finos.

©Montse Bradford

Udon, Kombu y Nori con Caldo de Jengibre

Ingredientes
1 paquete de udon (pasta de trigo japonesa)
1 tira de alga kombu
2 tazas de agua
2 cucharadas soperas de salsa de soja
2 cucharadas soperas de jugo concentrado de manzana
1 cucharada sopera de jengibre fresco (rallado y escurrido)
2 cebollas cortadas finas
1 zanahoria cortada fina
2 hojas de nori tostadas
1 cucharada de postre de aceite de sésamo tostado
flores de brécol
judías verdes cortadas

Preparación
Cocer los espaguetis udon como se indica en el empaque, con abundante agua hirviendo. Después del tiempo indicado, lavarlos con agua fría y escurrirlos.
Hervir las 2 tazas de agua con el alga kombu. Añadir las cebollas durante 15 minutos. Añadir el resto de las verduras y cocer 5 minutos más.
Condimentar con la salsa de soja, jugo concentrado de manzana, jengibre fresco y aceite.
Servir los espaguetis en un cuenco grande, verter encima el caldo y las verduras calientes. Decorar con alga nori tostada y troceada. Servir inmediatamente.

©Montse Bradford