Curanto en Olla o Pulmay (Chile)
Ingredientes½ k de almejas
½ k de choritos (mejillones)
½ k de machas
½ k de cholgas
1 picoroco por persona a gusto
250 g de colas de camarón (optativo)
1 o 2 jaibas (cangrejos de mar)
½ kilo de costillar de cerdo
6 muslos de pollo
3 chorizos o longanizas ahumadas
250 g de tocino
6 papas medianas
1 pimiento verde (ají morrón)
2 cebollas
hojas de repollo
1 litro de vino blanco (pipeño es mejor)
Preparación
Busque una olla grande y profunda, o dos si no cabe todo en una. Comience por lavar bien todos los mariscos. El costillar de cerdo se divide en costillas y se le quita el exceso de grasa. Los chorizos o longanizas córtelos en trozos; el tocino, en cubos. Lave muy bien las papas, porque se cocinan con piel. El pimentón córtelo en gajos al igual que la cebolla; lave las hojas de repollo.
Ponga en la olla por capas los ingredientes de la siguiente forma: Primero ponga la cebolla y el pimentón cortados en gajos; sobre esto ponga una capa de almejas; luego cubra con hojas de repollo; ponga encima una capa de choritos, cholgas y machas mezclados con algunos trozos de longaniza; cubra esta capa con hojas de repollo; agregue una capa de papas con las costillas de cerdo y longaniza; tape con hojas de repollo; ponga encima el pollo con el resto de papas y los picorocos; encima disponga las jaibas y langostinos; agregue el vino y tape con un paño y ponga a hervir a fuego vivo. El tocino se pone intercalado en cada capa.
Cuando las papas están en su punto este plato está a punto.
Es conveniente dejarlo reposar una media hora antes de servirlo.
La técnica para servir este plato es hacerlo por capas. Tenga cerca una cama para reposar este plato original de Chiloé.
En la isla se prepara en un hoyo en la tierra, en el que se pone una capa de piedras enrojecidas en el fondo, para generar calor. Sobre las piedras se ponen hojas de nalca o maqui.

Ingredientes1 cebolla(s) cortada en rodaja
Ingredientes
Ingredientes
Ingredientes:
Ingredientes
Ingredientes
Ingredientes
Ingredientes
Ingredientes
Ensalada de Espinacas con Bacon

Ensalada de Cochayuyo con Porotos Blancos
Las caracolas (parecidas a las de la foto, pero bastante más grandes) las aprendí a conocer en Holanda, donde me hacían olvidar la ausencia de locos. Su preparación usual es como ensalada, con patatas, lechuga y mayonesa -aunque esta ensalada admite de todo, incluyendo, por ejemplo, betarragas y aceitunas. Como sopa es también muy rica y fuerte. Estuve un rato jugueteando con la idea de hacer el sopón de caracola hondureño o centroamericano, con leche de coco y mandioca o plátano verde. Pero desistí por las dificultades de encontrar los ingredientes (pero después, aunque demasiado tarde, encontré leche de coco).
El cochayuyo de la ensalada es el del nombre científico Durvillaea antarctica. A mí simplemente me encanta. Es una alga muy rica en yodo, calcio (nada menos que 1160 miligramos por cada cien gramos; comparen con la leche, dice la página web que leo, que tiene apenas 125 miligramos por cada cien), hierro (30 miligramos por cada cien gramos), magnesio y manganeso, fósforo, zinc, sodio, potasio, ácido fólico (es una vitamina B) y vitamina E (antioxidante). ¿No nos habremos comido la cacerola misma? Porque parece que tiene ingredientes similares. La verdad es que estas algas son realmente ricas. De niño las comía crudas. Me iba a la escuela mordisqueándolas. Parece que aquí se la considera como plato de pobres. En otra ocasión les contaré sobre mis experimentos con la sopa de cochayuyo.